
Fui una de las primeras personas en escandalizarme con el video del jugador de fútbol del Deportivo Pereira que golpeó a una lechuza herida para sacarla del campo; pero ahora hago un análisis sobre el poder de los mismos medios en la orientación de la opinión pública.
Quizá los más estudiosos de los medios de la información y la comunicación puedan refutarme lo que diré a continuación, pero me parece que si bien el hecho de que el maltrato animal en cualquiera de los casos es imperdonable e inaceptable, Colombia y el mundo vivían hechos más trascendentales para que el tema de más de dos días, fuera la lechuza golpeada.
Me molestó el video, me molestó que haya muerto la lechuza y me molestó que no se le impusiera una falta mayor al atacante; pero aún así me parece que los asesinatos, la inseguridad, el desempleo, las fallas viales y la corrupción deben generar el mismo eco que generó este acto en un estadio de fútbol colombiano.
De igual manera, esta semana aparece un nuevo caso de corrupción que aún está por verificarse, pero que no huele nada bien y es aquel que se refiere a una “falsa desmovilización” mientras que Luis Carlos Restrepo trabajaba como Comisionado de Paz. No es un secreto que esto fuera posible en nuestro país, pero quedo asombrada cuando este personaje lo consideraba una persona bastante seria y profesional, aún así, no me atrevo a hablar mal de él hasta que realmente no se demuestre su directa implicación.
Por otra parte, los escándalos en torno a la adjudicación de contratos para obras en la ciudad, bien conocido por todos como “carrusel de contratos”, ha demostrado la ineficacia de la administración Moreno y ratifica la desconfianza de las personas en las instituciones y políticos del país. Incluso, yo trabajo sobre la 26 y es desastroso ver los atrasos en las obras y la manera en que la ciudad está bloqueada hacia este sector por la mala actuación del señor Alcalde.
Honestamente, me duele como a nadie el tema de la lechuza porque defiendo a capa y espada el cuidado animal; pero aún más, quisiera que tuviéramos 100% encima los ojos en las personas que están tomando las decisiones trascendentales del país, que dicen gobernarnos y que en muchas ocasiones, en lo último que
piensan es en la gente.
Quisiera que ahora que empiezan las candidaturas para Alcalde, decidamos con la cabeza quién debe manejar este cargo tan vital para la ciudad y para el mismo país, porque debemos dejar de deslumbrarnos por caras amables y campañas mediáticas…no sea que sigamos al paso que vamos: con media ciudad con problemas de movilización, inseguridad en cada esquina, una alcalde con escándalos de corrupción y con problemas a los que nunca se les da solución. Porque a este paso, hasta le lechuza estará en mejor lugar!
